Entradas

Los 5 tipos de martillos más usados

El martillo es uno de los elementos más imprescindibles en cualquier taller. Lo podemos encontrar en multitud de formas, pesos y medidas, como el clásico cabeza de bola, martillo de carpintero, de chapista, de uña, etc. Además, cada uno de ellos posee una aplicación específica en cada sector.

Nuestros antepasados ya utilizaban diferentes herramientas para golpear, ya fuera para romper cosas o para montarlas. En algún momento de la historia, alguien ideó unir un mango de madera y una maza de hierro (piedra en su forma original), consiguiendo así la primera herramienta manual de la historia. Con el tiempo dicha herramienta se ha ido puliendo y perfeccionando, hasta llegar al martillo que todos conocemos.

Gracias a la aparición de dicha herramienta manual, el ser humano apreció la necesidad de seguir creando más herramientas para poder facilitar sus tareas diarias.

Tipos de martillo

Según el uso al que vaya destinado, usaremos diferentes tipos de martillos:

  • Martillo de carpintero tradicional. Compuesto por un lado por una amplia cabeza de golpeo con forma cuadrada y por otro, una cuña destinada para trabajos más delicados.  No suele ser muy grande y pesado, ya que está recomendado para la realización de trabajos que no exigen mucha fuerza.  
  • Martillo de uña. Este tipo de martillo es muy usado por carpinteros y encofradores en el sector de la construcción. Dispone de una cabeza de golpeo algo más pequeña que la del carpintero en un extremo y por el otro lado, unas uñas que tienen como fin hacer palanca y extraer todo tipo de elementos de fijación: grapas, clavos, tornillos, etc. 
  • Martillo o maza de nylon. Es una herramienta imprescindible cuando se realizan trabajos que precisan no dejar marca de golpeo en el material.
  • Martillo de bola. Tiene un extremo plano para un golpeo seguro y firme y en el otro extremo tiene una semiesfera. Se utiliza mucho en el sector del metal, en especial en el de la herrería. Además, en los siguientes sectores es muy común utilizar el martillo de bola: forja, cerrajería, carpintería metálica y fontanería.  
  • Martillo de chapista. En los dos extremos posee las caras de golpeo planas y muy amplias con el fin de dar mejor forma a la chapa al trabajarla.